Hojas de centella asiática (gotu kola) sobre fondo natural, planta usada en fitoterapia
La centella asiática es una de las plantas más estudiadas en fitoterapia por su efecto sobre la microcirculación.

La centella asiática (Centella asiatica), también conocida popularmente como gotu kola, es una planta herbácea originaria del sudeste asiático con una larga tradición de uso en la medicina ayurvédica y en la medicina tradicional china. En los últimos años, esta planta ha despertado un interés creciente dentro de la fitoterapia y la salud integrativa, principalmente por su perfil de compuestos triterpénicos —asiaticósido, madecasósido y ácido madecásico— a los que se atribuyen efectos sobre la circulación venosa, la cicatrización cutánea y, en menor medida, sobre algunas funciones cognitivas.

A continuación se repasan las propiedades de esta planta medicinal, los beneficios respaldados por estudios clínicos, las formas de consumo más habituales y las precauciones que conviene tener en cuenta antes de incorporarla.

  • Qué es: planta de la familia Apiaceae usada en fitoterapia y medicina tradicional.
  • Principales usos estudiados: insuficiencia venosa, cicatrización de heridas, apoyo cognitivo leve y manejo del estrés.
  • Compuestos activos: triterpenoides (asiaticósido, madecasósido, ácido asiático y madecásico).
  • Formas de consumo: infusión, extracto estandarizado, tintura y preparados tópicos.
  • Precaución principal: uso prolongado asociado a casos raros de hepatotoxicidad.

¿Qué es la centella asiática y de dónde proviene?

Esta planta rastrera y semiacuática crece en zonas húmedas y pantanosas de India, China, Indonesia, Sri Lanka y Australia. Pertenece a la familia Apiaceae y se reconoce por sus hojas pequeñas, redondeadas y de borde dentado. En la medicina ayurvédica se la denomina también brahmi, aunque este nombre en ocasiones se usa también para otra especie (Bacopa monnieri), lo que puede generar confusión en la literatura no especializada.

Su uso documentado se extiende por siglos en Asia, donde tradicionalmente se ha empleado tanto como alimento —las hojas se consumen como verdura de hoja en algunas cocinas del sudeste asiático— como con fines medicinales, principalmente para favorecer la cicatrización de heridas y como tónico general.

Composición y mecanismos de acción del gotu kola

El interés científico por esta planta se centra en su contenido de saponinas triterpénicas, especialmente el asiaticósido y el madecasósido, junto con sus correspondientes ácidos (ácido asiático y ácido madecásico). Estos compuestos han mostrado, en estudios preclínicos, propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y estimulantes de la síntesis de colágeno, lo que explicaría parte de su efecto sobre la cicatrización y la microcirculación.

También se han identificado flavonoides (quercetina, kaempferol, apigenina) y aceites esenciales que contribuirían a su actividad antioxidante global. Es importante aclarar que la mayoría de estos mecanismos provienen de estudios en células o animales, y que su traslación directa a beneficios clínicos en humanos requiere mayor confirmación.

Beneficios del gotu kola respaldados por estudios

Salud venosa y circulación

Uno de los usos de esta planta con mayor respaldo clínico es el manejo de la insuficiencia venosa crónica. Ensayos clínicos han documentado mejoras en parámetros de microcirculación, reducción de la hinchazón de tobillos y alivio de síntomas asociados a varices cuando se utiliza la fracción triterpénica total en dosis de entre 60 y 180 mg diarios, generalmente divididas en dos o tres tomas. Estos efectos también se han observado en contextos de edema relacionado con vuelos de larga duración.

Cicatrización de heridas y salud de la piel

Esta hierba es probablemente más conocida por su uso tópico en cicatrización. El asiaticósido y el madecasósido estimulan la síntesis de colágeno tipo I y favorecen la angiogénesis local, lo que respalda su inclusión en cremas y geles para heridas, quemaduras leves y cicatrices. Este uso cuenta con una base de evidencia clínica más sólida que otras indicaciones, particularmente en formulaciones tópicas estandarizadas.

Función cognitiva y manejo del estrés

La evidencia sobre sus efectos cognitivos es más limitada y mixta. Algunos ensayos clínicos pequeños sugirieron mejoras modestas en memoria y atención, incluyendo un estudio en sobrevivientes de accidente cerebrovascular con deterioro cognitivo vascular, donde el extracto de gotu kola mostró resultados comparables al ácido fólico. Sin embargo, un metaanálisis de ensayos clínicos no logró confirmar beneficios cognitivos consistentes, por lo que los resultados deben interpretarse con cautela. En modelos animales, la planta ha mostrado efectos ansiolíticos y una reducción de marcadores de inflamación cerebral asociados al estrés crónico, aunque esto aún no está plenamente confirmado en humanos.

Otras propiedades en estudio

Estudios preliminares también exploran el papel de esta planta como posible agente antiinflamatorio, antidiabético y cardioprotector, principalmente a través de sus triterpenoides. Estas líneas de investigación son aún incipientes y no permiten, por el momento, recomendaciones clínicas definitivas.

¿Qué dice la evidencia científica?

Esta planta cuenta con un cuerpo de evidencia heterogéneo. Las indicaciones con mejor respaldo —insuficiencia venosa crónica y cicatrización tópica— se apoyan en ensayos clínicos controlados, aunque generalmente de tamaño muestral reducido. Una revisión sistemática sobre microcirculación documentó mejoras consistentes en parámetros objetivos como la presión transcutánea de CO2 y O2 y la respuesta venoarteriolar.

En el ámbito cognitivo, la situación es distinta: mientras existen estudios individuales con resultados positivos, un metaanálisis publicado en Scientific Reports que evaluó ensayos sobre función cognitiva y estado de ánimo no encontró beneficios estadísticamente consistentes, señalando además limitaciones metodológicas relevantes, como el tamaño reducido de las muestras y la heterogeneidad en las dosis y formulaciones empleadas.

Diversos organismos académicos coinciden en que se requieren ensayos clínicos más amplios, aleatorizados y con seguimiento a largo plazo para confirmar tanto la eficacia como el perfil de seguridad completo de la planta, particularmente en uso oral prolongado. Para profundizar en la evidencia disponible sobre fitoterapia y plantas medicinales en general, puede consultarse la base de datos de estudios clínicos de la National Library of Medicine (PubMed).

Cómo tomar centella asiática: formas de uso y dosis de referencia

Esta planta puede consumirse de distintas formas, según el objetivo buscado:

  • Infusión: aproximadamente 0,6 g de planta seca, hasta cuatro veces al día. Es la forma tradicional más extendida, aunque su concentración de triterpenoides activos es menor y más variable que en extractos estandarizados.
  • Extracto estandarizado (fracción triterpénica total): entre 60 y 180 mg diarios, divididos en dos o tres tomas, es la dosis empleada en la mayoría de los ensayos clínicos sobre circulación venosa.
  • Tintura: según indicación del fabricante o profesional de salud, habitualmente diluida en agua.
  • Uso tópico: cremas o geles con al menos un 1% de extracto de gotu kola, aplicados directamente sobre la piel para favorecer la cicatrización.

No existe un consenso único sobre la dosis óptima para uso oral prolongado, y las cantidades varían según la indicación, la concentración del extracto y la formulación. Por este motivo, antes de iniciar un esquema de suplementación con esta planta es recomendable consultar con un profesional de la salud, especialmente en personas con antecedentes hepáticos o que toman otra medicación de forma habitual.

Centella asiática y cannabis medicinal: ¿existe relación?

Dentro del abordaje de la salud integrativa, esta planta se utiliza en ocasiones de forma complementaria junto con otros recursos de la fitoterapia, incluido el cannabis medicinal, particularmente en protocolos orientados al manejo del estrés, la ansiedad o procesos inflamatorios crónicos. Ambos abordajes comparten un marco de uso racional basado en evidencia y supervisión profesional, evitando combinaciones sin respaldo clínico. Quienes estén considerando un tratamiento con cannabinoides pueden encontrar información ampliada en nuestra Categoria sobre cannabis medicinal. No existen estudios clínicos específicos que evalúen la combinación directa de gotu kola y cannabinoides, por lo que cualquier integración de ambos debe realizarse bajo supervisión médica.

Efectos secundarios, contraindicaciones y precauciones

En general, esta planta presenta un perfil de tolerancia favorable en el corto plazo. Los efectos adversos más frecuentes reportados en ensayos clínicos incluyen molestias gastrointestinales leves, dolor de cabeza, mareo, somnolencia y, en uso tópico, dermatitis de contacto ocasional.

El punto de mayor relevancia clínica es el riesgo de hepatotoxicidad asociado al uso oral prolongado o en dosis elevadas. Se han documentado casos —poco frecuentes pero bien caracterizados en la literatura médica— de daño hepático con ictericia tras varias semanas de consumo continuado, según registra la base de datos LiverTox del National Institutes of Health (NIH). Por este motivo, distintas fuentes especializadas recomiendan no prolongar el uso oral más allá de seis semanas consecutivas sin supervisión profesional, y evitarlo en personas con enfermedad hepática preexistente.

Otras precauciones a considerar:

  • Se recomienda discontinuar su uso al menos dos semanas antes de una cirugía programada, por su posible efecto depresor sobre el sistema nervioso central y su interacción teórica con la anestesia.
  • No se dispone de información suficiente sobre su seguridad durante el embarazo y la lactancia, por lo que se aconseja evitar su uso oral en estas circunstancias.
  • Personas que toman medicación hepatotóxica o con patología hepática previa deberían evitar el consumo oral de esta planta.

Conclusión

La centella asiática es una planta con una larga tradición de uso en fitoterapia, cuyo perfil de beneficios mejor documentado se concentra en la salud venosa y la cicatrización cutánea, mientras que sus efectos sobre la cognición y el estado de ánimo cuentan con evidencia más preliminar y resultados mixtos. Como ocurre con buena parte de los recursos de la medicina complementaria, su incorporación debe basarse en evidencia disponible, dosis adecuadas y, sobre todo, supervisión profesional, en especial en tratamientos orales prolongados, dado el riesgo —aunque infrecuente— de toxicidad hepática. Integrar la centella asiática dentro de un enfoque de salud integrativa razonado permite aprovechar sus propiedades sin exponerse a riesgos innecesarios.